La leche de camella es una tendencia muy popular en diversos sitios del mundo, incluso es muy común escuchar a un cliente pedir en cualquier cafetería  “un café con leche, pero que sea de camella”. 

Puede que resulte ser un producto inusual o muy exótico, pero no se puede negar la increíble cantidad de propiedades y beneficios que aporta esta leche.

En su afán de buscar alternativas más saludables y nutritivas para la alimentación diaria muchos investigadores han estudiado esta nueva opción láctea. Cuyas expectativas se encuentran basadas en los excelentes resultados en cuanto a la salud, obtenidos en personas que la consumen regularmente.

Aunque parece un producto nuevo en el mercado en realidad no lo es, pues su consumo data desde hace cientos de años en las comunidades africanas y asiáticas. Pero, a pesar de esto no fue hasta hace algunos años que comenzó a ser comercializada a través del mundo. Desde entonces ha sido muy bien acogida por la población, convirtiéndose en la leche de principal consumo en algunas personas. Muchos la prefieren por su sabor suave. 

Leche de Camella

¿Qué Hace tan Especial a la Leche de Camella?

Es cierto que es muy parecida a la leche de vaca pero posee ciertas características y sustancias como proteínas protectoras que la asemejan un poco más a la leche materna de los humanos. La gran incógnita que ronda por tu cabeza en este momento es quizás ¿a que sabe esta leche? Pues, su sabor varía en dependencia de la alimentación que lleve el animal. Generalmente las camellas que ingieren alfalfa como alimento principal son capaces de generar una leche con ligeros matices dulces. Mientras que los animales que son alimentados con plantas saladas tienden a producir leche de sabor salado o neutro. 

Sin embargo no es precisamente su sabor lo que la ha convertido en una alternativa tan popular. Su gran acogida se debe principalmente a la cantidad de beneficios que ofrece para la salud del organismo. Pues entre sus grandes propiedades se encuentra la de ser un hipoglucemiante natural. Es decir, controla los niveles elevados de azúcar en la sangre, cualidad que la convierte en una sustancia útil para las personas que padecen diabetes

Además de esto tiene cinco veces más vitamina C y diez veces más hierro que la leche de vaca. Cabe destacar que no posee algunas de las proteínas causantes de las alergias asociadas con la leche.